Las campanas alocadas gritan
llaman
anuncian
desean transmitir algo
rompen el silencio
y habitan la noche fría.
Era de noche
reinaba la noche
esperaban su noche.
Alguien se debate entre obligación o devoción.
Devoción.
Entre distanciamiento o proximidad,
proximidad.
La niebla envolvía los silencios rotos,
los hacía suyos
y sólo dejaba que sus espacios fueran ocupados.
Ya aparecía el calor.
Un rayo iluminaba los acantilados
y su capilla,
la devoción era sólo cuestión de reencarnación.
Los tiempos de silencio habían terminado.
La oración había alcanzado su éxtasis.
El juicio final volvió a voltear las campanas,
nacieron gritos de los oficiantes,
el sonido poco a poco perdió su elasticidad,
su vigor
hasta desaparecer,
luego durmieron las campanas.

BUENOS DÍAS

Desenmascaré mi vista furtiva
y la dejé que te mirase
después se ungió contemplando tu desnudez
y deseó bañarse en tus aguas subterráneas.

Así sentí la motivación
y esperé tu gemido lleno de pasión
entre espumas silenciosas
provocadas por mis labios.

El sol ya retirado,
mis dedos se afanaron para encender el fuego,
y mis labios te besaron.

Nos venció el ansia de sembrar la nieve
derramándola sobre el surco.

BUENOS DÍAS

Contemplo, te contemplo
ensimismada en el silencio,
ardiendo entre tus fuegos
en lo más hondo de tu alma.

La puerta cerrada,
en el horizonte vástago erguido
habitando su espacio de deseo
en espera del juego de nocturno.

En mis dedos tu fuego,
tus sinuosas colinas,
erecto tu prominente pecho
y tu cuerpo encadenado a la vida.

Evito precipitaciones sobre ti,
te acaricio, te presto mis besos,
suave, muy suave y lentamente
te encuentro derramada sobre el lecho.

Te sentí, sentí tu grandeza de ser mujer,
nuestra sintonía de deseo
nacía habitando el fuego,
después nos inmolamos sobre la materia sagrada.

Sí o sí ardimos dentro de tu cuerpo.

BUENOS DÍAS

Quiero pensarte en tu desnudez
impregnada del aroma de tu cuerpo,
después serenarme,
agradecer que mis ojos posean tu imagen
y en mí, fascinado, crecerá
el fuego.

Así descendiendo hacia el sur,
sentir tu desbordamiento corporal
y hacerlo mío.

Dejaré mis labios marcados en tus labios,
tu perfume me enloquecerá
y sin querer queriendo alcanzar la posesión deseada.

Entre silencios
alcanzaremos el éxtasis,
nuestra comunión se consumará.

Vivo deseo.

BUENOS DÍAS

Quiero pensarte en tu desnudez
impregnada de aroma del cuerpo,
después serenarme,
agradecer que mis ojos poseyeron tu imagen
y en mí fascinado creció el fuego.

Así descendiendo hacia el sur,
sentir tu derrame corporal
y hacerlo mío.

Dejaré mis labios marcados en tus labios,
tu aroma me enloquecerá
y sin querer queriendo alcanzar la posesión deseada.

Entre silencios
alcanzaremos el éxtasis,
nuestra comunión se consumará.

Te deseo

BUENOS DÍAS

Me dejé arrastrar en silencio
sobre las sabanas blancas.

Miraba al techo,
relajado
y te esperaba mi sangre casi encendida.

La ventana abierta,
la falleba casi echada
y sus cristales ya humedecidos.

Sentí tus labios sobre mi piel,
tus pechos acariciando mi espalda
y te esperaba mi sangre ya encendida.
Te esperaba.

Inclinaste tus rodillas
todo fue desorden y juego sobre las sabanas,
después llegó la madrugada.

Antes recitamos aquello,
“que no termine la noche”
y sin nosotros querer terminó.

La sangre de nuevo apagada.

Así terminó la noche.

BUENOS DÍAS

TE VEO

on 19 enero, 2012 in Sin categoría | 1 Comment »

Te veo,
veo tu cuerpo y despacio,
muy despacio grito:
.- ! Préstamelo !
Y luego me olvido.

Yo te presto mis labios,
mis manos
y mis vientos llenos de celo.
Y luego me olvido.

Yo tomaré tu luz,
tu fuego
y tus deseos,
esperaré hasta habitar y ser
suspiro dentro de ti.
Y luego me olvido.

Te veo,
veo tu cuerpo y despacio
muy despacio grito:
- ! Préstamelo !

Y sueño,
sueño con las flores,
juego
y juego y bebo tu rocío,
se marcan mis ojos
y luego me olvido.

No, no te olvido,
te pienso,
te poseo
y luego llega el “otro” olvido.

Te veo,
veo tu cuerpo y despacio,
muy despacio grito:
.- ! Préstamelo !
y luego llega el otro olvido.

BUENOS DÍAS

El lirio crece entre tus pétalos
y se oculta mojándose dentro del lago.

En libertad juntamos nuestras manos,
dejamos nuestros labios en pleno ejercicio,
rompiendo el silencio que nace entre los muros
y que excarcelan el grito lleno de espasmos.

Al mirarte acabas en mí
y mis palabras te hablan de mi sed.

La batalla muda termina en muerte,
dentro de mi abrazo
crecerán las nuevas luces de nuestras almas.

Contigo me pierdo,
me rindo,
camino
entre tus bosques carmesí
que siempre crecen dentro de tu cuerpo lleno de nieblas.

BUENOS DÍAS

En mi pensamiento reposas
ocupando mi soledad

Cuando te pienso
te hallo en mi.

Después sueño.

Me rindo a ti,
me rindo muriendo
y me das ánimo con tu último suspiro dentro de tu éxtasis.

Eclipsas mi astro
sin olvidar saciarme,
regalándonos entre nosotros vida.

La lluvia inundará el lago,
ocupando sus espacios verticales
nos humillará,
dentro de nuestra calma.

Los días nos rinden
y nos reservan a su vez nuevo deseo para volver a entregarnos.

BUENOS DÍAS

Mi pensamiento engendrado te piensa amándote,
empeñado en el silencio
tras el misterio
y deshojando el tiempo
al pie de tu cuerpo.

La oscuridad te protege
como presagio de la noche.

Mi cuerpo se crece,
te creo cuando me pierdo en el bosque
y me enredo en nuestra liturgia.

La flor se desnuda
de la ocultación
se ennoblece,
muda desea ser habitada
dentro de su esperanza
y yo a mi paso
esperaré en el amanecer.

BUENOS DÍAS